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Mediumnidad y consciencia: estar conectado o enchufado

Todos tenemos, en alguna medida, la capacidad de ser un vehículo de comunicación entre el plano físico y otros niveles de consciencia, es decir, todos experimentamos la Mediumnidad.

Partiendo de ese punto, debemos analizar una pregunta realmente importante en lo que refiere a la Mediumnidad: cuando canalizo o me conecto a algo, ¿a quién estoy canalizando o a quién me conecto? La diferencia entre estar enchufado o estar conectado se encuentra en la medida en que somos o no conscientes de con quién nos conectamos.

Así, cuando estamos enchufados, depende de nuestra calidad energética a quién nos conectaremos. En función de cómo pensemos o sintamos atraeremos frecuencias diferentes a nuestra vida.

En cambio, estar conectado, desde el corazón, significa estar de verdad conectado a esa fuente interna, a esa fuente de sabiduría que todos tenemos y que nos conecta con la fuente de la vida y de la creación (Dios).

En respuesta a esta pregunta básica sobre la mediumnidad, el conocer a quién me conecto, aparecen dos conceptos importantes:

El Entrante

Es algo que entra en la persona, asumiendo el control de su vehículo, de ese cuerpo físico.

La única forma de quitar un entrante de un cuerpo es el exorcismo. Sin embargo, es una técnica que yo no recomiendo, dado que, por lo general, los entrantes se acoplan a los órganos vitales del cuerpo. Así, al practicar un exorcismo, corremos el riesgo de dañar la vida de esa persona.

Por el contrario, sí que se puede negociar con ese entrante, hacerle ver que existen otras opciones y liberarlo, liberando al mismo tiempo a la persona en cuyo cuerpo ha entrado.

Los entrantes se suelen detectar por los chakras inferiores. Para la persona, sin embargo, es muy difícil detectar esos entrantes.

El Obsesor

Atraemos al Obsesor por resonancia vibracional y se acopla a nuestro campo energético, pudiendo llegar a tomar entre un 73%-80% del control del sistema nervioso. Por lo general, un Obsesor te mete pensamientos y sentimientos que no son tuyos, a lo que tú reaccionas, distorsionando tu realidad.

Es nuestro estado energético, junto con los trabajos de magia que se hayan podido realizar en otra vida, quien hace que atraigamos a estos obsesores. Así, hay personas que absorben todo lo que hay a su alrededor.

Para protegernos de los obsesores debemos subir nuestro nivel energético, aplicar higienes y eliminar todos esos bichos que generan en nosotros algunos pensamientos. Cuando cambiamos nuestra vibración energética, nuestra vida cambia, cambia nuestra consciencia.

Sin embargo, en el momento en el que yo acudo a una discoteca, a una iglesia, a un hospital... No hay forma de protegerme, me voy a cargar de obsesores. Dependiendo de mi nivel de energía podré estar más tiempo o menos en ese sitio, dado que mi energía se irá consumiendo. 

Los obsesores suelen detectarse por la espalda, aunque, como pasaba también con los entrantes, no es fácil ser consciente de que los tenemos en nosotros.

Más allá de estos dos conceptos, cabe destacar que la mediumnidad puede ser natural, darse de una forma armónica y fácil en la persona, o puede generar un trauma, derivando en enfermedades mentales. Es el choque psíquico que genera en la persona el no entender la conexión lo que se convierte en origen de este tipo de patologías.

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